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Japón, Era Sengoku. El país se encuentra bajo la dinastía de los Tokugawa, que gobierna con puño de hierro.  Es una época dura, llena de conflictos, dónde prevalece la ley del más fuerte, pero también una época fascinante, dónde el honor, los samurais y las katanas están a la orden del día.

En esta época transcurre Muramasa: The Demon Blade (en Japón Oboro Muramasa), la última aventura de acción en 2d para Wii que acaba de llegar a España. En ella, encarnaremos el papel de Kisuke, un chico miembro de un poderoso clan ninja, que ha perdido todos sus recuerdos y Momohime, una tímida chica cuyo cuerpo se ve poseído por el espíritu de un guerrero.

¡Descubre si Muramasa es realmente la joya que muchos esperaban en nuestra review!

Antes de  analizar el juego que se nos presenta, creo no estaría mal conocer un poquito mejor a sus creadores...

Vanillaware, el "sprite" como forma de arte

6gx6mo8Este pequeño estudio japonés  encabezado por George Kamitani está especializado en desarrollar juegos en sprites 2D, en una industria donde la tiranía del 3D es ya incuestionable. Vanillaware  cuenta en su haber sólamente con 4 juegos, el primero de ellos Princess Crown para Sega Saturn (aunque aquí bajo el amparo de la compañía Atlus), y los dos siguientes para la todavía viva PS2 (Odin´s Sphere y Grim Grimoire). Su última creación es el título que hoy revisamos para la sobremesa de Nintendo.

car_odinsphereLos cuatro títulos tienen bastantes rasgos comunes. Todos son en 2d, comparten el mismo tipo de estilo gráfico preciosista (y muy "anime").  De todos ellos, Muramasa se asemeja bastante a Odin´s Sphere, con la diferencia de que el juego de Wii se inspira en el japón medieval y el juego de ps2 en la mitología nórdica.

Gráficos no, Graficazos

Conociendo la trayectoria de sus creadores, estaba claro que Muramasa no iba a decepcionar visualmente hablando.

Desde sus primeros scans y videos en moviemiento, la crítica y el público no ha dejado de deshacerse en alabanzas hacia el buen hacer de los chicos de Vanillaware. Desde los escenarios hasta los jefes finales, pasando por los protagonistas  los enemigos, todo está dibujado a mano alzada de una forma tan sublime que incluso te hace dudar  sobre si en realidad estás jugando en 480p, los 60 herzios de toda la vida. En resumen, toda una gozada que sabrán apreciar los jugones que vienen de la generación 8 y 16 bits, épocas en las que aún no estábamos familiarizados con términos como Anti Aliasing, Vsync o CryEngine...

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Los protagonistas y los enemigos destacan por sus fluidas animaciones, los escenarios por ser auténticos óleos en movimiento y los jefes por ser las cosas más bestias que ha movido una consola en forma de sprite. El apartado sonoro tampoco desmerece lo más mínimo, contando con unas bellas melodías que van llegan a evocar desde la calma de unos baños termales hasta la intensidad del fragor de las batallas con los jefes. Igual de cuidadas están las voces, que podremos elegir entre oirlas en japonés o en su doblaje en inglés (siempre con sus correspondientes subtítulos al castellano, claro)

Jugabilidad de la vieja escuela

Al ser Muramasa un juego de acción en 2d, que más que brindar la posibilidad de jugarlo con el control clásico de Wii ( e incluso con el mando de cube). Estas dos formas serán las elecciones más acertadas a la hora de jugar, ya que aunque el control con Wiimote y Nunchuk tambíen es bueno, el juego no explota lo más mínimo las carácterísticas como el puntero, el micrófono ni mucho menos el sensor de movimiento.

Jugablemente, no nos llevará ni 3 minutos acostumbrarnos a los controles. Un botón para ataque, otro para salto, otro para defensa y otro para ejecutar el ataque especial de la espada que tengamos seleccionada. Más sencillo imposible.


Cómo ya hemos comentado antes, podremos elegir a 2 personajes distintos en apariencia pero iguales en control. Las tramas argumentales de Kisuke y Momohime son totalmente independientes entre sí, tan sólo comparten escenarios y personajes, pero de hecho apenas se cruzan en un par de ocasiones. Además, disponemos de 2 niveles de dificultad.

El objetivo del juego con ambos es bien simple: Ir del punto A al punto B para luchar con el correspondiente jefazo, acabando con todo lo que se nos ponga por delante pasando por minifases de aproximadamente uno o dos minutos de duración. A medida que derrotemos enemigos subiremos de nivel y coleccionaremos orbes, que servirán para poder desbloquear nuevas armas. Y ya está. La verdad es que aquí radica el único (pero gran) aspecto negativo de Muramasa. Su mecánica es demasiado simple y repetitiva, y puede llegar a cansar con rapidez.oborop1

Cierto que siempre está el aliciente de ver como será el siguiente jefe o qué poder tendrá la nueva katana, pero son aspectos que no consiguen corregir la sensación de monotonia que se apodera del jugador a las pocas horas de juego. Algunas fases tienen objetos ocultos, pero su ubicación es demasiado evidente para considerarlo un aliciente (en el mapa del mundo podemos ver dónde se encuentran, y una vez en ellas, nos bastará con buscar un destello para econtrarlo). Los enemigos apenas suponen una amenaza (sobretodo en el nivel de dificultad fácil) y el hecho de que su variedad sea limitada no ayuda. Además, una vez vencemos al jefe de turno y recibimos la ubicación del siguiente (que se encuentra en una ubicación previamente bloqueada por la barrera de turno), nos toca meternos una generosa pateada, en muchas ocasiones por los mismos escenarios que acabamos de recorrer, pero esta vez, vacíos de enemigos. Quizás habría sido buena idea disminuir la distancia entre jefes para conseguir que el jugador no se aburra tanto...Ignition-Entertainment-Acquires-Publishing-Rights-For-Vanillawares-Muramasa.jpg

Tampoco me parece acertada la filosofía del árbol de espadas. El juego nos ofrece 100 espadas distintas para desbloquear (50 con cada personaje) y cada una con un poder único (desde escupir fuego a convertirnos por unos segundos en un ciclón humano, y muchísimos más). No es ni mucho menos necesario desbloquearlas todas para finalizar el juego (un servidor no llegó a las 50), pero si será del agrado de los jugadores completistas que deseean probarlas una por una.

El fallo de este sistema de espadas es, a mi parecer, que el juego sólo permite equipar 3 al mismo tiempo. Sucederá que independientemente del poder que tenga una espada, la última que hemos desbloqueado siempre tendrá más poder de ataque, haciendo así que nos olvidemos de las menos poderosas y tener siempre equipada las últimas. Me habría gustado que algunos enemigos fueran vulnerables ante cierta espada, o que para vencer a algún jefe tuvieramos que desbloquear alguna en concreto.

Me gustaría recalcar que todo esto no son más que opiniones personales, obviamente habrá jugadores que disfruten y no se cansen de aniquilar enemigos y desbloquear más y más espadas. Si crees que eres uno de ellos, entonces este sistema no supondrá ningún impedimento para disfrutar del juego.

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Los extras, que no falten

Hemos mencionado como aspecto negativo que el juego se resumía a ser un mata-mata. No deja de ser verdad, pero Vanillaware ha introducido ciertos detalles que sirven para añadir un poco de variedad.

Disponemos de un sistema de cocina, mediante el cual podremos crear nuestros propios platos con los que curar nuestra salud. Para ello es necesario tanto obtener los ingredientes como la receta de cada plato. La gran pega de este sistema es que da la impresión de que no es necesario en absoluto, con los objetos que encontramos en las tiendas y  en los escenarios es más que suficiente.muramasa_wallpaper

Además, en nuestros viajes por las provincias del antiguo japón nos encontraremos con pueblos en los que podremos conversar, baños termales donde  tomando un relajante baño curaremos nuestra vida por completo (y que son el único escenario del juego donde coincidiran los dos protagonistas). Y por último, pero no por ello menos importante, están las guaridas de monstruos, que son una cuevas plagadas de enemigos y/o de jefes con un nivel de dificultad bastante jodidillo (de hecho, antes de entrar el juego nos dirá que si no estamos en tal nivel no nos recomienda entrar en la cueva). Al completarlas tendremos acceso a items que no podremos conseguir en ningún otro sitio, además de la satisfacción de habernos cargado a todo bicho viviente que había allí dentro.

Y eso no es todo, al finalizar el juego encontraremos alguna que otra sorpresa que no voy a desvelar aqui...

Conclusión

Muramasa: The Demon Blade es la demostración de como una mala mecánica de juego puede llegar a empañar un producto técnicamente impecable. No es, en ningún caso, un mal juego (más bien lo contrario) y vale la pena jugarlo aunque sea sólo para quedarse boquiabierto por una puesta de sol, un campo de trigo que ondea al viento o un jefe de tamaño imposible. Muramasa tiene fallos, sí, pero es tan bonito...

Gráficamente espectacular

100 Katanas distintas que desbloquear

Control clásico y sencillo

Demasiado repetitivo

El sistema de katanas es mejorable

Uso nulo del wiimote

NOTA DE LOS EDITORES (de 0 a 10)

Tachenko

Muramasa no es la obra maestra que muchos esperábamos, y sus carencias jugables se hacen evidentes a las pocas horas, pero es tan de agradecer que estudios como Vanillaware sigan poniendo su empeño en crear buenos juegos en 2D,  que se lo perdonamos (en parte).

7

Siekensou

Muramasa es un juego que cautivará sin lugar a dudas a todos los amantes del género de acción en dos dimensiones. Visualmente es impresionante, una delicia para los ojos, un trabajo que es de agradecer, la jugabilidad sencilla y clásica y la ambientación de lujo. El único punto negativo es que puede parecer repetitivo al jugón que no está acostumbrado al género. En definitiva un juego que debes tener en Wii.
8

NOTA MEDIA

7.5