La esperanza es lo último que se pierde. Eso deben pensar este grupo de jóvenes entusiastas del Duque videojueguil que se han currado una escena basado en el universo Duke Nukem para darle fuerzas en el desarrollo del Forever Ever Duke Nukem.

No está mal, sobretodo el detalle final. Aunque me temo que esta película tiene más acabado que el juego que nunca salió.