En la visita de SEGA a Barcelona, como ya os comenté, no sólo pudimos echarle un ojo a Bayonetta. Además de Sonic & SEGA All Stars Racing también pudimos disfrutar un pequeño adelanto de Aliens Vs. Predator o la 'Rebelión de Rebellión'.

Y es que cuando la compañía británica Rebellión desarrolló en 1999 para la extinta nadie podía imaginarse que, 10 años después, volverían a la carga para volver a demandar el puesto que Monolith, a mi parecer con peor fortuna, intentó hacer suyo en 2001.

Y es que SEGA no es tonta, ni mucho menos. Por eso mismo han decidido volver a apostar por la compañía que llevó la saga a su cenit. Y Rebellion parece que está dispuesta a compensar esa confianza con un juego a la altura del clásico de PC.

La historia, que por fortuna poco tiene que ver con los abortos que asaltaron en la gran pantalla, nos presenta una batalla épica entre las tres razas. Predators y Aliens intentan asentarse en la tierra mientras la humanidad hace lo imposible por sobrevivir en una batalla que, de entrada, tienen perdida. Menos mal que nos quedan los Marines fuertotes y con un par de bellotas, para plantar cara a estos invasores.

Cada raza tiene su propia campaña e historia que se enlaza con un argumento principal, que básicamente es el de sobrevivir. Así es, lo único que buscan cada una es no convertirse en la merienda de las otras dos... aunque no parece posible que cualquiera de las razas pueda coexistir con otra.

Salto del tigrator

Ante este berenjenal, los marines tienen una jugabilidad muy similar a cualquier juego en primera persona que se tercie. Armas de fuego a cascoporro para combates a larga y media distancia. Para el marine, frágil como el papel, lo más aconsejable no es tomar partido en una batalla cercana. Además nos atacará de vez en cuando la nictofobia (miedo a la oscuridad) por el acecho siempre constante de nuestros enemigos aprovechando nuestra limitada visión.

Otro asunto es el Predator, más enfrascasdo en la táctica, la estrategia y el uso de sus cachivaches. Esta raza no es que no sea amante del combate, pero es más reina del sigilo. En el cuerpo a cuerpo, sobretodo frente a los marines, son letales. Incluso el HUD cambia para hacer uso de todas sus capacidades como saltos atléticos, visión de calor...

Y finalmente llegan los Aliens, los amos en cuanto al despiece de sus víctimas. En distancias largas son bastante torpes ya que no tienen ningún tipo de arma pero en el combate cuerpo a cuerpo son los reyes. Pueden escalar cualquier superficie, utilizar la oscuridad para esconderse, moverse a una gran rapidez y eliminar también enemigos con sigilo.

Sí, por favor. Sí, por favor.

Y ya está!!!!!!

Tres razas, tres modos de juego, tres historias y un buen puñado de horas. Si además eres un amante de las marcas que se reunen, Alien y Predator, estás ante un juego imprescindible. En cambio, si no te gustan los FPS puedes ir dejándolo pasar. Es cuestión de gustos, pero hay que decir que el nuevo Aliens Vs. Predator recupera, de cierta manera, el espíritu de aquél maravilloso juego que sorprendió en 1999.

Gráficamente pintaba muy bien, aunque es algo completamente subjetivo ya que no pudimos verlo en todo su esplendor (el Hotel Arts no tenía un televisor plano con HD, ver para creer). Lo importante es que el juego respondía bien y el ritmo no estaba mal, eso sí, se necesita un buen aprendizaje para dominar a los Predator y los Aliens.

Por desgracia, no pudimos probar el modo multijugador aunque Gustavo nos prometió que estaría a la altura del original y que será un pilar básico para disfrutar del juego.

Su lanzamiento está previsto para Xbox 360, PlayStation 3 y PC el próximo mes de Febrero de 2010. Dentro de tres meses mal contados, como aquél que dice. Pero lo importante es que promete estar a la altura de las expectativas de aquellos que esperaban un digno juego de estos bichejos, palabra.