Así lo vemos claramente en las últimas declaraciones de Michael Capps de Epic Games  y medidas como la que piensa lanzar Nintendo con el Wii Speak, en la que pretenden un código para que el periférico no pueda ser revendido.

Empecemos por Michael Capps, miembro de Epic Games, que hace unos días reveló que hablando con los compañeros de profesión, cada vez más estaban de acuerdo en crear códigos de un solo uso para poder ver los finales de los juegos que se descargarían desde los servicios online que las consolas de esta generación ya disponen.

Esto supondría un golpe no solo para la piratería, que es claramente ilegítima y que es lógico que combatan; sino para el mercado de Segunda mano y alquileres, que compañías como EA también habían apuntado como una fuente de perdidas de ventas de juegos nuevos, pese a ser este un mercado muy distinto al pirata y plenamente legal. Hay que tener en cuenta que las compañías no perciben dinero de la venta de segunda mano, un medio gracias al cuál algunos pequeños comercios de videojuegos pueden subsistir a los cortos márgenes de beneficio que dan los juegos.

Pero del dicho al hecho hay un trecho, y el hecho va a llegar con Wii Speak, que fuentes de Nintendo ya han dicho que requerirá de un canal propio, que será gratuito mediante un código vendrá con el dispositivo, pero que no podrá ser descargado de ninguna otra forma. Vendrá UN código en cada Wii Speak, vamos que si perdemos o nos roban de algún modo el código, Nintendo NO nos proporcionará uno nuevo. Vamos, que si compras de Segunda mano el Wii Speak, no vas a poder tener el código, y por lo tanto tendrás un dispositivo que será inerte, siempre y cuando nadie se le ocurra enchufarlo al PC y desarrollar un software o controladores compatibles como ya hicieron con el Eye Toy o el Wii Mote / Sixaxis-Dualshock 3 (recordemos que Wii speak és un periférico USB). Para que entendamos la envergadura de esto:

  1. Ninguna compañía que no sea Nintendo podrá desarrollar un Wii Speak propio (como en el caso de los mandos no oficiales): No al menos sin el beneplácito de Nintendo, que ya sabemos que es poco dada a ello. Es decir, que si queremos chat por voz en Wii, tendremos que hacerlo por los medios que Nintendo quiera.
  2. Adiós a la segunda mano y a las rebajas de producto, hola a la demanda: Eliminar la segunda mano, elimina por completo cualquier posibilidad de hacernos con el periférico oficial a mejor precio. Y si lo queremos, tendremos que comprarlo nuevo, con lo que Nintendo gana dinero por cada uno de los Wii Speak vendidos, vendiendo más claro, porque estos no pueden ser revendidos. Evidentemente eso genera demanda del producto, y cualquiera con unas nociones básicas de marketing sabe que con una demanda alta, el precio se mantiene o incluso se incrementa (como cuando hay escasez de Wii en navidades y intentamos comprarla de segunda mano o simplemente como Wii sigue vendiendo, el precio no se toca. O la ya célebre frase: "It prints money"). Vamos, que si Nintendo lo vende por 90 Euros y quieres chat por voz en Wii, no tienes más opción que desenbolsar 90 Euros.
  3. No es algo que venga de nuevo lo de vender juegos "incompletos" para incrementar beneficios: Konami lleva haciéndolo hace mucho con Metal Gear. Siempre saca una versión, digamos estandard, y luego sacan una versión mejorada. Ya se armó mucho revuelo cuando por el tema de las ventas, Konami decidió no traer Metal Gear 3: Subsistance a España, decisión de la que se tuvo que retractar. Lo mismo podemos decir de Epic y la versión que sacó de Gears of War para PC, con un acto inédito que si quieres saber de que va, no tienes otra opción que jugar al juego de PC.
  4. Las compañías quieren ampliar el mercado casual a toda costa: No solo por el dinero que les reporta este sector, que es mucho, también para evitar cosas como las peticiones online. Al verse ampliado el mercado, los usuarios que hagan peticiones serán una minoría fácilmente ignorable. La mayoría comprará obcecadamente, ya que sin ánimo de ofender, el jugador casual no es un jugador especializado, como el propio calificativo de casual indica, por lo que compra el producto completamente ajeno a las polémicas generadas, a menos que estas sean de una magnitud tal que aparezcan en los noticiarios.

La polémica está servida, y puede dar con enfrentamientos muy encendidos, ya que no es un tema que podamos tormarnos a la ligera.