Dicen que la crisis económica apenas se ha dejado notar en la industria del videojuego. Si la industria del videojuego es Nintendo, estamos de acuerdo. Si no, más bien veo un próximo accidente de dimensiones épicas. Algo así como si la industria fuera la estrella de la muerte y la crisis un Luke Skywalker que sabe donde joder.
No confundamos, por supuesto. La industria en cuentas monetarias es posible que crezca (leí recientemente que se espera un 10% de crecimiento en pleno año de crisis) aunque habrá que ver si algunas pequeñas empresas soportan el terremoto financiero al que está siendo sometido el mundo. Además, como consecuencia directa, la calidad de algunos de los títulos que van a aterrizar no auguran un buen futuro. Imagina ser hardcore en los tiempos que corren, los títulos realmente van a ir enfocados a apostar sobre seguro. Y apostar sobre seguro es igual a unos costes de desarrollo bajos, un título facilón y un descuido de cariño acojonante.
No sólo me refiero a que este año, más que nunca, nos vamos a ver inundados de juegos casuals de dudosa calidad (porque hay que diferenciar juegos casuals de calidad, con juegos casuals que se lanzan "porque el público se los come igual"). Si no que algunos títulos prometedores se van a quedar en el tintero...
Veo, con un poco de tembleque en el cuerpo, que pocas nuevas licencias originales nos esperan el próximo curso. Sí, hay algunas anunciadas, pero no se preocupen muchas de ellas van a ser canceladas en los próximos meses. Sin ir más lejos, y ojalá me equivoque, I Am Alive de Ubisoft ya ha sido retrasado y quién sabe si, como ya pasó con el "innovador" Splinter Cell, se pierde entre un calendario futuro. Dios no lo quiera, pero apostar sobre seguro va a ser la tónica de este nuevo año.
Si repasamos los bombazos de este año, todo son remakes o secuelas. Resident Evil 5, Killzone 2, Final Fantasy XIII, God of War III... . Sí, ahora alguien saldrá con libreta en mano a listarme los del año pasado. Es posible que sea similar. No es poderosamente malo, son grandes sagas que los jugones demandan, pero hubieron títulos que bien marcaron la diferencia. LittleBigPlanet, Dead Space, Mirror's Edge...
Ahora, que tampoco os quiero ver las cosas tan negras. Las razones: Mad World, Bayonetta, I am Alive, Heavy Rain, Kodu, Alan Wake (si al final sale, claro), Brutal Legend, Punch Out, Ghostbusters, Muramasa... vamos, que todavía hay luz de esperanza como para ponernos las manos a la cabeza. Secuelas las ha habido siempre, sin duda, y este año no iba a ser menos. Además, qué demonios, yo soy el primero que está deseando que salga todas las secuelas antes mencionadas pero con ese miedo a que se pierda la frescura.
Y no lo olvidemos, queda también un rinconcito donde pueden explotar joyas tan disparatadas como Braid, Bionic Commando: Rearmed, World of Goo, Wiinds, Wipeout Pure... Allí donde por un puñado de euros puedes volver a sentirte como un chaval en plena época de las 8 bits, o volver a disfrutar del aroma desafíante de un juego arcade con saltos imposibles.
Es cierto que la crisis económica puede hacer que nos llenen de juegos mierda pero si miramos atrás, sin crisis ni nada, también nos han inflado a “imagina….”.
Asique yo creo que las cosas seguirán como siempre, tropecientas secuelas, cientos de casualzofias y algún que otro título brillante. Eso sí, creo que los juegos del Live/PSN/VC van a acabar siendo igual de importantes que los títulos más gordos. Y eso me gusta.
Yo creo que la gente seguirá comprando videojuegos. Cuando hay crisis la gente tiende a quedarse en casa porque no tiene pasta para salir y ahí los videojuegos ofrecen una diversión duradera por pocos euros. Actualmente te puedes comprar juegos por lo que te cuesta una noche de cine.
La gente aún con crisis, se permite caprichos. Esta navidad sin ir más lejos si ibas por un centro comercial no parecía que hubiera crisis, o ahora con las rebajas. Los jóvenes, grupo social que está en crisis perpetua, somos un claro ejemplo. Cuantas veces hemos comprado juegos, ya sea de 2ª mano y ofertas, aunque estábamos pelados?
Tenemos el consumismo muy arraigado. Muchos de los juegos que están por llegar llevan haciéndose desde hace tiempo, presupuestos que ya estaban aprovados y “gastados”. Recortarán en programadores, publicidad, etc. Pero la tónica será la misma de siempre, creo yo. Puede que veamos alguna fusión más como la de Tecmo y Koei.
El problema no es que juegos llegaran,que habra de todo,como siempre.Sino,que compañias que desarrollan total o parcialmente esos titulos “que esperamos” se quedaran por el camino y las que continuen,en que condiciones lo haran?Y ya se pueden dar con un canto en los dientes,que ellos aun tienen cierta oportunidad de seguir,la gran mayoria de los otros sectores,no…
Tienes toda la razón grimya. :) Lo que da miedo es que se vayan a ir cancelando títulos novedosos e interesantes en pos de que sigan apareciendo juegos Imagina Ser…
Y si SilentSei, la gente en plena crisis no abandonan los lujos. Esta claro que este año vamos a ver más fusiones y más compras de pequeñas compañías.
Eso es lo que me da miedo galaad, que muchas pequeñas compañías se queden en el camino pese a tener apuestas muy interesantes. :(
Yo no se qué pensar…
por un lado el videojuego es un vicio caro… pero por otro lado… mientras te vicias en casa no estás gastando fuera (ni cine, ni restaurantes, ni fiestuquis, etc)
pero aliD, la gracia está en videojuegos + cine, restaurantes, fiestuquis :D
Alan Wake saldrá, seguro, pero de lo que no estoy tan seguro es que sea el bombazo que muchos auguran…
No creo q la crisis afecte mucho al sector de los videojuegos, encima esta el recurso de interntet para la distribuicion, si no te puedes permitir esos gasto pones un juego en la PStore y listo. Habra buenos juegos, ya que las grandes franquicias tienen grandes beneficios gracias a sus ventas de anteriores titulos. Otra cosa es que se arriesguen a hacer un Bioshock o un Mirror Edge aunque yo si que lo haria, veanse los resultados.
Bueno otra cosa, no tiene nada que ver pero por si lo sabeis… Se sabe cuantas unidades ha vendido Killzone 2 a nivel mundial ???
Yo solo diré que como te cunden los dias lluviosos Wild xDDDD
Que ha pasado aqui XD?
Que va sergirue, este artículo lo he “rescatado” del archivo para que volviera a portada. :)
No me preocupan tanto los títulos que están a medias como los que se puedan anunciar. Veremos como muchos de los juegos que se anuncien bajan sus pretensiones. Menos alardes técnicos, menos promesas difícilmente cumplibles… eso los pocos que tengan una economía lo suficientemente buena como para sacar juegos este año.
Bueno, la cancelación que más me ha deprimido este año pasado ha sido la de The Getaway 3, ¿¡en que demonios estaría pensando Sony!?, pero como éste, hay otros títulos que han corrido la misma suerte o la correran, y es normal porque muchos de ellos están hechos por estudios pequeños que no tienen en plantilla ni los medios ni los recursos de Ubisoft, EA o Naughty Dog, y no pueden competir, así que la solución en cancelar el juego o despedir a la plantilla.
Es una situación difícil, pero yo prefiero que hagan juegos casuals que no que estudios clásicos como Ensemble tengan que cerrar sus puertas.
Pues como podemos ver,a dos meses del articulo,seguimos igual (respecto a videojuegos),algo logico y que si no me equivoco,durara unos cuantos años mas.He dicho xD
Las grandes compañias seguiran sacando sus juegos igual, y las pequeñas con grandes proyectos serán absorvidas por otras, recordemos que la venta de videojuegos en España referente a los ultimos 10 años a subido mucho.
Y mas será ahora cuando PS3 es impenetrable y el que no quiere un pisapapeles de 1,7 de color blanco, se compra un juego original.
Si se compran originales, lo que el precio al ser caro, se compran los juegos prescindibles, y otros pues o son piratas ( 360 ) o se deja de comprar para su alquiler o préstamo.
No estamos en peligro en ningun momento.
Estamos viendo como hay compañías que están intentando poner remedio a la crisis bajando sus títulos ya estrenados a mitad de precio. Ubisoft y EA son los primeros que están intentando poner remedio a una situación que nadie se atreve a vaticinar cuando acabará.
Nintendo sigue en otro mundo y a pesar que he leido que el coste de producción de Wii a bajado, no creo que esto repercuta en su P.V.P (precio venta público).
El problema pasa por que unos quieren ganar “mucho” dinero y otros tenemos “poco” dinero.
Buenos días, aquí os dejo mi opinión, puro copy-paste de miles de opiniones anteriores.
Si simplificamos hay, básicamente dos cabezas que importan en esta hidra. De una los consumidores, de otra los desarrolladores. Veamos como le afecta la crisis a cada uno.
Los consumidores: Es cada vez un grupo más heterogéneo y lo que es más importante en plena expansión. La eclosión del mercado de los videojuegos es un hecho. Durante los seis primeros años del nuevo milenio, un progresivo aumento del empleo, las facilidades de crédito y el boom inmobiliario, crearon un gran numero de nuevas unidades familiares, entre cuyos gustos preferentes estaba el videojuego con el que habían crecido. Como consecuencia, en estos nuevos hogares, tienen preeminencia la consola y la televisión plana. Pero esta demanda se ha frenado en seco, y de hecho esta sufriendo serias contracciones. Otro aspecto negativo es el de la demanda no emancipada, los ingresos de esta están decreciendo, como consecuencia del desempleo al que se enfrentan sus padres, así como a la “reestructuración” de aquellos nichos de empleo que usaban para completar sus rentas (empleos en centros comerciales, camareros, irse con el padre a echar unas horas en ala obra…) por lo que es esperable un descenso de esta demanda. Por motivos obvios (subsidio de desempleo, mantenimiento por inercia del status) las contracciones de consumo de bienes de lujo, de bienes superiores, se aprecian con fuerza a los seis meses de perder el trabajo. El nivel de vida tiene un poderoso efecto arrastre, pero ojo que una vez se corrige, la corrección es rápida.
Estos son los factores negativos, de la demanda de videojuegos. Los positivos son, como ya se ha dicho, el nuevo status de ocio generalista alcanzado y las mejoras en su distribución, ya sea por las descargas digitales, la segunda mano, el aumento exponencial de las redes de ventas, la compra online… los videojuegos en términos reales, son mucho más baratos que en la década de los noventa. Dichos canales de distribución, siguen novándose y paradójicamente puede que la futura desaparición de las tiendas físicas, como consecuencia de las economías de escala del Long Tale asociadas a la distribución a través de internet (una venta por catálogo del siglo XXI), conllevaran una contracción del empleo generado por la industria del videojuego y posiblemente una reducción de la “cultura” del videojuego, como acaeció con la desparición de los recreativos, el videojuego seguirá generalizándose, pero perderá su espacio social físico. Seremos todos más casuals.
Los aspectos negativos y possitivos bien pueden eclipsarse, pero yo creo que los negativos llevaran ventaja. Habrá una reducción de la demanda de videojuegos.
La industria seguirá concentrándose, reduciendo la calidad de los proyectos, en gran parte debido a las restricciones del crédito, Eulher, Afige… todas las aseguradoras de crédito, restringirán las coberturas, se irá a lo seguro. Y además, las compañías intentaran compensar la pérdida de demanda y los mayores costes financieros por dos vías, reduciendo costes superfluos (presencia en ferias, campañas de marketing clásico…) y reduciendo la piratería, la desaparición del formato físico, en favor del digital, más seguro, con cero coste de almacenaje, con practicamente cero costes de seguros (las mercancías físicas se aseguran y vale muuuy caro, y luego se estrella el camión, se hunde el barco, se raya el disco…) es una opción pausible.
Menos compañías, descargas digitales, menos demanda y posiblemente unos años futuros, en los que nos dejará de preocupar todo esto, mientras buscamos la manera de pagar esa casa, en la que ni siquiera nos podemos permitir vivir, ese primer empleo decente frisando ya los treinta…. Buenas noches y buena suerte (que se salve el que pueda)