Festival Internacional de Cinema de Catalunya. El perfecto escenario para la presentación de Dead Space, un videojuego fantástico, de ciencia ficción y de terror.

Empezamos nuestro reportaje con Dead Space: Perdición. Bajo ese nombre se esconde la película de animación de Dead Space. Una película que ha costado más de 2 millones de dólares y que tiene, sin esconderlo, grandes referencias al anime japonés.

El pase fue en el impresionante auditorio del Hotel Gran Melia, el cine más grande en el que haya estado en mi vida. Allí pudimos ver en primicia y en versión original con subtítulos Dead Space: Downfall.

La película nos sitúa en los hechos acontecidos justo antes del videojuego. Estamos lejos de la Tierra, un planeta que puede parecer abandonado. Pero allí una colonia de humanos encuentra un artefacto muy especial para la relgión unitologista.

Pero, ¿por qué estamos tan lejos de casa? Básicamente la Tierra es un coladero de basura que ha quedado tal y como pintaban en Wall-E. La mierda nos llega hasta las cejas y hemos explotado nuestro planeta hasta agotar sus recursos. Así que en el futuro mandaremos naves a otros planetas para extinguir sus recursos y una vez consumidos, los destruiremos. "Planet Cracker" le llaman.

Así que en una misión rutinaria en un planeta abandonado de la mano de Dios, una colonia se encuentra un monolito gigantesco. Este monolito, mira tu por donde, concuerda con la descripción que un grupo de fanáticos religiosos de la Unitología dan a la piedra que nos indicará que hay después de la muerte, dónde vamos, de dónde venimos y esas patrañas.

Ahora la misión del Ishimura, una nave Planet Cracker de las que hablábamos antes, no es sólo petar el planeta en miles de trocitos, también tendrá que transportar esta roca hasta la Tierra para que los sacerdotes la puedan estudiar a fondo para desentrañar los misterios del universo. Al subir la roca a la nave empezaran a ocurrir altercados entre los colonos y los tripulantes de la nave hasta que se destape una amenaza alienígena de dimensiones considerables.

Así es como la nave Ishimura se convierte en la nave del terror. La misma nave en la que más tarde nuestro protagonista Isaac Clarke pondrá pie. En Dead Space: Perdición el protagonista no es él, es ella. Es Alessa Vincent, jefe de seguridad de la nave. Quien intentará frenar a sus propios compañeros que han sido infectados y transformados en criaturas poco amigables.

Así queda el guión, que es básicamente lo único salvable de la peli. El dibujo dejaba bastante que desear y a veces se mezclaba con algún que otro detalle en 3D. Es inexplicable como una cinta de más de 2 millones de dólares se haya quedado a esta calidad cuando hemos visto, hace años, preciosidades como Animatrix.


Alessa Vincent muestra sus pechugas. No sabe lo que le espera a la pobre.

Al menos se agradece la crudeza y arte gore con el que se muestra. Sin pelos en la lengua, oiga. Pero no es suficiente para que la cinta se quede en un regular bastante bajo.

Así pues, no recomiendo Dead Space: Perdición como una película por si sola, pero si piensas pasarte el juego creo que es un visionado más que interesante. La película acaba justo dónde empieza el juego, así que el hilo conductor es bastante evidente y le da una nueva dimensión a la experiencia que ofrece Dead Space.

Sale el próximo mes de Noviembre en formato BluRay por 30 euros, y en Diciembre en DVD por 18 euros. Todo eso por 74 minutos de película.

Trailer de Dead Space: Perdición

Leer: [Reportaje] Presentación de Dead Space en Sitges I - Dead Space, presentación
Leer: [Reportaje] Presentación de Dead Space en Sitges III - Dead Space, el videojuego