¡Hola soy Guybrush Threepwood... y quiero ser un pirata! Así es como empieza The Secret Of Monkey Island, un juego que a parte de crear toda una saga, es para muchos la mejor aventura gráfica hecha hasta el momento. La obra cumbre de Ron Gilbert fue desarrollada para Lucas Arts, marcó toda una época dorada en cuanto a juegos de aventura se refiere a principios de los noventa, engrandeciendo el género de aventuras de PC hasta sus cuotas más altas. ¿Te apetece recordarlo?...

Historia

Guybrush Threepwood llega a la isla Meleé con la intención de convertirse en un auténtico pirata, nada más llegar deberá de superar varias pruebas para conseguir su meta. Todo se complica cuando aparece en escena el pirata LeChuck, que tiene atemorizado a todos los piratas de la zona, y secuestra a la gobernadora de isla Meleé, Elaine Marley. Guybrush saldrá al rescate de la gobernadora, con el objetivo de viajar a Monkey Island donde se rumorea que en las profundidades de la isla, se encuentra el barco donde LeChuck tiene retenida a Elaine.

Monkey técnicamente

Monkey Island fue distribuido para pc en 1990 en forma de cuatro disquetes, aunque más adelante sacaron una versión en CD-Rom para pc y el Mega-CD de Sega. Ron Gilbert creador del juego utilizó el motor gráfico SCUMM, que tan buen resultado le dió en su anterior gran juego (Maniac Mansion), con un sonido calidad pc speaker de la época que en su versión CD fue mejorado por uno de Sound Blaster. El juego fue todo un éxito de ventas tanto en los Estados Unidos como en Europa, y marcaría el estilo de las aventuras gráficas posteriores. Básicamente y para el jugón/a  que no ha probado nunca un juego de este tipo, el juego se basa en ir superando las diferentes situaciones en las que el protagonista se ve envuelto en el transcurso de la historia. Para poder ir avanzando en el juego es clave la interactuación con el entorno ya sea cogiendo objetos, observando, tocando... y con los personajes que nos darán información y pistas para resolver conflictos.

No puedo hablar de gráficos porque a día de hoy son desfasados, pero para su época eran de lo mejorcito del mercado. Recrea a la perfección lo que se quiere enseñar, mostrando en pantalla grandes decorados bien definidos y personajes genialmente diseñados. Pero aún siendo de una generación pasada se puede jugar perfectamente, y los jugones de vieja escuela nos acostumbramos enseguida, puesto que una obra de arte no solo pasa a la historia únicamente por tener un excelente apartado audiovisual, sino por todo un conjunto de elementos que lo hace irrepetible. La banda sonora es para cualquier aficionado de los videojuegos mítica, sobretodo la melodía inicial del juego forma parte ya de la historia de las bandas sonoras de este mundillo. Por lo demás el sonido cumple correctamente con las limitaciones del sonido pc speaker de la época.

El juego

The Secret of Monkey Island se divide en cuatro partes que suceden entre isla Meleé y Monkey Island. Manejaremos a Guybrush con total libertad buscando pistas y objetos que nos ayuden a avanzar en nuestra aventura. Hay que prestar mucha atención a todo lo que sucede en pantalla puesto que cualquier detalle puede ser clave para solucionar un problema. Como en cualquier aventura gráfica la paciencia y la atención es básica para ir avanzando.

Monkey Island crea una atmósfera y una ambientación sublime que lo diferencian de los demás, y donde el sentido del humor es una nota constante en todo el juego. Es un humor clásico que no pasa de moda y difícil de encontrar en un videojuego actual, y que desde los primeros minutos de juego engancha. El juego está plagado de guiños y detalles, como por ejemplo el letrero de aviso cuando duermes a los caniches, la parte de la raíz del árbol que te pide un disquete que no existe... A lo largo de la historia te encontrarás con situaciones inverosímiles, no voy a explicarlas para no fastidiar el juego a quién lo haya jugado aún, muchas de ellas alocadas pero con sentido.

Los diálogos desternillantes entre Guybrush y los demás personajes son una parte esencial del juego para ir avanzando, mención especial a la batalla de espadas, mediante insultos y contrainsultos deberemos batirnos en duelo, frases míticas que han quedado para la posteridad como:"Yo soy cola, tú pegamento" ,"¡Mira detrás de ti un mono de tres cabezas!" ,"Peleas como un granjero"... coletillas que quedan en la retina del jugador y son utilizadas en las siguientes continuaciones de la saga como sello marca de la casa.

El carisma de los personajes es tan grande que muchos de ellos por sí solos podrían protagonizar un juego. Hablo del pirata LeChuck, la gobernadora Elaine, el náufrago Herman Tothroot, el vendedor Stan... todos ellos tienen una personalidad propia y bien definida, son personajes vivos que poseen su propia historia, cosa que ayuda a engrandecer la calidad de la historia del juego.

¿Por qué debemos recordarlo?

Inspirado en las historias y leyendas piratas, Monkey Island es sin lugar a dudas la aventura en mayúsculas, un juego que ha creado escuela y saga, tres partes más le siguen y tan solo la segunda está a una altura digna de competir con esta primera entrega. Monkey Island es sinónimo de entretenimiento ya que ofrece horas de diversión garantizadas, un juego para disfrutarlo con tiempo y meterse de lleno en su historia. Muchos años han pasado aún y sigue siendo todo un referente entre los jugones de la vieja escuela, así pues animo a todos los que no lo han probado que lo prueben, y al que ya se lo ha terminado que lo vuelva a jugar, joyas como ésta son para volver a jugarlas cada cierto tiempo. Es un juego imprescindible y que tiene sin lugar a dudas un hueco entre los mejores juegos de la historia. Aporta su granito de arena para elevar el videojuego a la categoría de arte. Por cierto ¡mira detrás de ti, un mono de tres cabezas!.