[Review] Mass Effect – Una historia capaz de dejar en pañales a los mejores guionistas de Hollywood
Artículo escrito por RikkunInTheMiddle para el Concurso de Fable II
A finales de 2007, BioWare, responsables de joyas como Star Wars: Caballeros de la Antigua República, Baldur’s Gate y Jade Empire, sorprendía a todo el mundo con un juego que sabía combinar a la perfección géneros tan dispares como el Action RPG de corte occidental, el de los shooters en 3ª persona e incluso las aventuras gráficas conversacionales. No representaba nada nuevo, ya que al fin y al cabo desarrollaba un sistema de juego ya visto en el KOTOR, pero sí lo exprimía al máximo, creando un universo completamente nuevo partiendo de cero, y una historia capaz de dejar en pañales a los mejores guionistas de Hollywood.
Bienvenidos al universo de Mass Effect.
Desarrollado inicialmente para Xbox 360, en parte gracias al apoyo económico de Microsoft Games, y
después lanzado para PC, Mass Effect utiliza el motor gráfico Unreal Engine 3 con Physx, lo que en cierto modo da buenos resultados, pero lo limita para el tipo de juego que es, más similar a un sand-box de tipo Oblivion que a un shooter como Gears of War. Porque si algo define a Mass Effect es que es GRANDE, en todos los sentidos. Sus escenarios son enormes, sin llegar a ser completamente abiertos, lo que afectará necesariamente, y de forma negativa a las cargas de los escenarios y a la carga de texturas. Esto hizo que inicialmente, en su versión para 360, la resolución máxima, para no sobrecargar aún más, fuese de 720p, y en PC, ésta tampoco mejora demasiado, ya que la máxima es de 1024 x 768, en formato 4:3.
Historia
La historia, de lo mejor visto en los últimos años, nos sitúa en un futuro no demasiado lejano, en pleno siglo XXII, un futuro en el que la Humanidad ha dado un salto de gigante en los viajes espaciales gracias al descubrimiento de un artefacto proteano, una antigua raza extinta de la Galaxia, conocido como relé de masa, en Marte. Estos relés de masa permiten viajar entre distintos puntos del universo fácilmente.
Pero no estamos solos, de modo que nuestro primer contacto con otras razas alienígenas no será precisamente pacífica, dando lugar a la que se conoce como la Guerra del Primer Contacto. Desde entonces, la Alianza, ha tratado por todos los medios de integrarse en el Consejo de la Ciudadela, órgano que gobierna equitativamente la Galaxia, formado por las principales razas extraterrestres con voz y voto. El brazo ejecutivo del Consejo lo forman los Espectros, una unidad de élite con total poder para actuar sin tener que responder ante nadie, excepto ante el mismísimo Consejo.
Como jugadores, encarnaremos al comandante Shepard, un marine de la Alianza con una hoja de servicios intachable, y candidato a entrar en el selecto cuerpo de los Espectros gracias a la intercesión de Nihlus, uno de sus miembros, pero un ataque repentino de los geth, seres sintéticos que no habían traspasado el Velo hasta ahora, a la colonia humana de Eden Prime, y el asesinato de Nihlus a manos de Saren, otro espectro, nos arrastrará de lleno a destapar una conspiración en la que descubriremos el horrible destino de los
proteanos a manos de los Segadores, una raza de máquinas con conciencia, y tendremos que salvar la Galaxia de su invasión, liderada por el Soberano.
Pero la labor de BioWare no se ha limitado a desarrollar una gran historia. Han recreado con todo lujo de detalles, un universo completo y complejo, con sus propias razas extraterrestres, como los turianos, las asari, los quarianos, los krogan,… e incluso otras que podríamos considerar como razas secundarias como los rachni o los volus, que además quedan perfectamente documentadas gracias al Códice, una herramienta que nos permitirá conocer más en profundidad el mundo de Mass Effect, más allá de lo narrado en el juego.
Si el juego es rico en variedad y en cantidad de detalles, tampoco se queda corto respecto a nuestros propios compañeros de aventura, cada uno de ellos con sus propias motivaciones personales y carácter, siendo uno de los mayores alicientes del juego relacionarnos con ellos y ver sus reacciones ante algunos de nuestros comentarios o a nuestros acercamientos amorosos. En este sentido, Mass Effect sigue los pasos ya marcados por Caballeros de la Antigua República, permitiéndonos optar en nuestras elecciones entre el bien o el mal, entre ser virtuosos o rebeldes, lo que afectará de una u otra forma en el desarrollo de la aventura.
Configuración del personaje
Lo primero que nos chocará al iniciar la partida es el editor de personajes, una herramienta que nos permitirá personalizar hasta niveles inverosímiles a nuestro protagonista, ya que aparte de escoger el sexo de nuestro comandante, podremos configurar casi todos los parámetros físicos del mismo, desde el tamaño de los labios a la profundidad de los huesos de las mejillas.
El siguiente paso para la configuración del personaje será la selección de su clase, que irremediablemente
nos recordará al KOTOR, ya que, como en éste, podremos optar por clases puras (Soldado, Ingeniero o Adepto) o clases mixtas que combinan las cualidades propias de varias categorías puras, como son la clase de Centinela, Infiltrado o Vanguardia. Esta elección es importante ya que la clase que escojamos repercutirá en otros aspectos como el tipo de armadura que podremos llevar o las armas que podamos ser capaces de utilizar, eso sin contar con nuestros poderes tecnológicos o bióticos, adaptándolo a nuestro estilo de juego. También podremos escoger nuestra propia historia personal, la cual hará que cambien algunas opciones de diálogo, desde nuestro pasado hasta los actos que nos han hecho merecedores de ser considerados dignos de pertenecer a los Espectros. Una vez configurado nuestro personaje ya podemos iniciar nuestra aventura por Mass Effect.
Como ya hemos comentado antes, Mass Effect hereda muchas cosas de Caballeros de la Antigua República y una de ellas es su sistema de “poderes” y la forma en que escogeremos cómo potenciarlos al subir de nivel.
Podremos escoger aquellos aspectos que más nos interese mejorar, como por ejemplo el uso de armas, y relegar aquellos que no consideremos importantes. En este sentido, nos interesa mejorar los poderes bióticos y tecnológicos que poseamos ya que pueden marcar la diferencia en medio de una batalla, decantando la balanza a nuestro favor, como por ejemplo en una lucha contra los krogan que poseen ataques físicos demoledores.
Estos pequeños detalles también tendremos que tenerlos en cuenta en el momento de conformar nuestro pelotón, para elegir a los miembros que mejor se adapten a nuestro estilo de combate, así como escoger nuestro equipamiento, que podremos mejorar mediante las diferentes mejoras tecnológicas que encontraremos en el juego.
Gameplay
El sistema de juego es bastante sencillo y nos recordará a otros shooters en 3ª persona tanto por forma como por estilo, en el que avanzaremos disparando y cubriéndonos. Esto último es vital si no queremos morir a los cinco minutos ya que ir a por todas, en plan berserker, no es algo muy recomendable en Mass Effect. Aquí es donde entra en juego otra pequeña característica que nos recordará indefectiblemente otros juegos que requieren de un componente estratégico, aunque sea simplificado, y es que podremos dar órdenes sencillas a nuestros compañeros de equipo, como “Ve hacia allí” o “Agruparse”, así como hacer que ataquen a nuestro objetivo o utilizar sus poderes. Con todo, la IA de nuestro pelotón es más que correcta, por lo que en la mayoría de ocasiones irán por libre, limitándonos a resucitar a los caídos.
Existe otro aspecto que caracteriza a Mass Effect y es que tendremos dos tipos de escenarios que recorrer: los cerrados, en su mayoría instalaciones, que deberemos recorrer a pie, y los escenarios abiertos, que por su inmensidad, deberemos recorrer a los mandos de un rover, nuestro Mako, un vehículo prácticamente involcable capaz de subir las pendientes más empinadas y en el que dispondremos de un disparo primario y otro secundario más potente, ideal para derribar torretas defensivas y colosos geth. Aquí es donde entra en juego otro de los elementos esenciales y que puede llevar a confusión: el uso del omnigel. A los tradicionales medipacs y a las granadas, BioWare ha añadido a Mass Effect esta sustancia que aparentemente no parece tener ningún uso, pero de hecho, el omnigel es esencial para poder reparar el Mako y se puede obtener de forma ocasional en el juego o cambiando armas y mejoras que no usemos por éste. Otra de sus utilidades, y tal vez la más importante, es que se puede utilizar para abrir cerraduras complejas y otros puzzles, sin necesidad de resolverlos.
Para desplazarnos entre los diferentes sistemas planetarios, utilizaremos la Normandía, nuestra nave, y su Mapa de Navegación. Gracias a ella, podremos explorar la gran cantidad de cúmulos, que corresponden a los reales, que aparecen en Mass Effect, cada uno de ellos con sus correspondientes sistemas planetarios que a su vez alojan a sus respectivos planetas. Con todo, sólo un planeta de cada sistema nos permitirá que aterricemos en él, pero a pesar de eso, la cantidad de planetas y misiones secundarias que podemos cumplir es enorme, como todo en el juego.
Las misiones secundarias son un tema apar
te. El juego en sí consta, sin contar Eden Prime, de cinco misiones principales, compuestas por grandes escenarios que deberemos recorrer tanto en Mako como a pie, que son Therum, Feros, Noveria, Virmire e Ilos. Todas ellas son muy variadas y en ningún momento se nos llegarán a hacer cansinas. De hecho, podríamos pasarnos completamente el juego sin hacer ninguna de las misiones secundarias, pero entonces nos perderíamos parte de la magia que posee Mass Effect, ya que la historia de dichas misiones suele estar muy cuidada y nos permitirán conocer tramas paralelas como las de Cerberus o las del ataque al Elysium, que aparecen también en las novelas.
Los planetas en los que se desarrollan dichas misiones están llenos de detalles de forma que, aunque puedan parecer similares entre sí, no hay dos iguales. Lo malo es que el resto de lo que se componen estas misiones no está tan cuidado, limitándonos a recuperar alguna sonda o artefacto como subobjetivo y a explorar una base enemiga cuya estructura se repite hasta la saciedad, dándonos la sensación de haber pasado ya antes por ahí. Pero no nos engañemos, el objetivo de estas misiones no deja de ser permitirnos subir de nivel para afrontar las misiones principales con garantías, por lo que está en nuestra mano pasar de completarlas o no, ya que pueden convertirse en algo bastante rutinario y aburrido.

Uno de los elementos de Mass Effect que más llaman la atención, polémicas aparte, es la posibilidad de establecer una relación amorosa con algunos de los componentes de nuestro grupo, lo cual, si bien está bastante prefijado de antemano y es bastante limitado en el número de respuestas, ofrece muchas posibilidades de interacción, dando mucho más juego y permitiéndonos desarrollar una relación mucho más compleja de lo visto hasta ahora, ya sea con nuestros compañeros humanos o con la asari, y que nos recordará constantemente nuestros avances de este tipo en Caballeros de la Antigua República. A esto hay que añadir que Mass Effect ha sido uno de los primeros en plantear abiertamente una relación claramente homosexual en el mundo de los videojuegos.
Pero, por desgracia, no todo es perfecto en Mass Effect. Como ya hemos comentado anteriormente, el juego
utiliza el motor Unreal 3, lo cual conlleva sus limitaciones y en el caso que nos ocupa, saltan a la vista. Los escenarios son demasiado enormes, tanto los que recorramos a pie (como los de la Ciudadela), como los que por su tamaño tengamos que recorrer en Mako. En los primeros, sufriremos cargas constantes, ya que los enormes escenarios como los de la Ciudadela, parecen estar subdivididos en secciones invisibles en las que traspasarlas supondrá un tiempo de carga, de modo que repentinamente nos encontraremos el mensaje en pantalla. Por suerte, estas cargas no suelen durar más de dos segundos pero a esto, hay que añadir las ralentizaciones y caídas de frames que se producen en ocasiones en mitad de un combate, especialmente si en nuestra unidad hay un biótico, lo que puede llegar a ser desquiciante.
A todo esto, hay que añadir las cargas de texturas que en ocasiones se producirán delante de nuestros propios ojos, apareciendo borrosas antes de la carga, y que es mucho más marcado en los escenarios en los que manejemos el Mako. En este tipo de escenario abierto, veremos una especie de “velo”, que en realidad es un límite a partir del cual las texturas se ven borrosas, pero que desaparecerá en el momento que bajemos del vehículo. Este efecto parece ser un sistema del juego para gestionar mejor la carga de texturas en escenarios excesivamente grandes, de los que sólo seremos conscientes al cambiar de perspectiva.
Una mención especial merece también el apartado sonoro. Los efectos de sonido no son sobresalientes pero cumplen a la perfección para una obra de ciencia ficción como Mass Effect. Sin embargo, la banda sonora de Jack Wall tiene piezas excelentes como la melodía principal del juego o la de la Ciudadela, piezas que mezclan sabiamente los sintetizadores con instrumentos sinfónicos.
A pesar del contratiempo de no habernos llegado doblado al castellano, su doblaje original en inglés es uno de los mejores que hemos visto últimamente, en los que han participado actores de la talla de Keith David (Cpt. Anderson), Lance Henriksen (Alm. Hackett), Seth Green (Joker) o Marina Sirtis (Star Treck Nueva Generación), en papeles secundarios, poniendo especial atención en la sincronización labial de los modelos, que resulta realmente increíble en algunos casos, haciéndonos olvidar en ocasiones de que se trata de personajes artificiales.

En conclusión, Mass Effect es una obra magna, un trabajo esplendido de recreación de un mundo futurista completamente nuevo, con todos sus detalles, y una historia compleja e impactante que no podemos dejar de elogiar y admirar. Por desgracia, el juego presenta demasiadas limitaciones que le impiden llegar a la categoría de obra maestra, a pesar de que apunta maneras. Esperemos que BioWare consiga solucionar los problemas técnicos y mejore considerablemente las misiones secundarias para que Mass Effect, al menos en su secuela, ocupe el puesto que se merece.







4 diciembre 2008 a las 22:45
Creo que la segunda parte de Mass Effect si que será una obra maestra y me encantaría probarla. Este juego en cambio creo tiene demasiados defectos auqnue aún así tampoco me importaría echarle un vistazo:)
4 diciembre 2008 a las 22:55
Buena review! A mi me gustó mucho pero me malacostumbré con el KOTOR... sobretodo la intefaz que en Mass Effect se me hizo pesadísima. :)
Pero vamos que me gustó mucho y lo tengoa a las puertas del final. A ver si un día me pongo y me lo acabo. :D
4 diciembre 2008 a las 23:36
A mi la interfaz no me molestaba, sólo la tendencia a parapetarse en cualquier sitio involuntariamente que tenía, eso y las cargas y las bajadas de rendimiento.
La versión que tengo es la de PC, pero en la de 360 me han dicho que pasa igual.
4 diciembre 2008 a las 23:43
Para mí, a este juego le pones un cooperativo digno, y sería ya la panacea, porque argumentalmente no tiene par. En ocasiones es tan amplio que te pierdes. Por ejemplo, lo del Elysium no acabé de entenderlo. También pienso que le falta poder escoger la especie a la que quieres pertenecer cuando construyes tu personaje, pero por motivos de historia ya se ve que eso no hubiera sido posible.
Me lo pasé en 5 días, del tirón. No salió de la consola hasta que me lo pasé. Y ciertamente, solo me arrepiento de que no sea mas largo. Lo echo de menos. Era un mundo vivo como bien recalca Rikku en su review, y quieras que no formabas parte de una epopeya espacial a la altura de las grandes. Eso sí, no concibo Mass Effect sin la figura de Saren, igual que no concibo un Bioshock 2 sin Andrew Ryan.
En cuanto a la interfaz, estoy de acuerdo con Wild, es muy mejorable. de hecho, me pasé el juego usando poquisimo la bionica o la tecnologia, a lo cazurro, justamente por eso. Especialmente también porque mi clase era soldado.
Eso si, cuidado: si te pones en serio, engancha.
5 diciembre 2008 a las 0:32
Pues yo me lo he pasado ya en casi todas las clases y creo que las mixtas son las mejores. Contra los ataques de los krogan, que te atacan a lo bestia, sólo puedes pararlos con Lanzamiento o con una escopeta.
Todo depende de como prefieras avanzar. Ser un biótico tampoco está nada mal.
5 diciembre 2008 a las 2:10
Aquí se demuestra porque Rikku es una crack en su blog. Un análisis de quitarse el sombrero.
Yo soy fan de Bioware y ellos me han dado el que en mi humilde opinión es el mejor juego de rol que he probado, KOTOR. Aún así no he probado este juego pero en cuanto tenga la 360 estas navidades, Mass Effect se vendrá para casita a la de ya, no me importan esas caídas de rendimiento o las cargas (Nota: he oído por ahí que desconectando la 360 de internet o el PC se reducen, obviamente no sé si es cierto).
En principio pensaba pillármelo para PC, pero lo de las 3 instalaciones me echó para atrás. Para una vez que Ea comienza a sacar titulazos y juegos aceptables, la empieza a cagar con el trato al usuario...
En fin, lo dicho. Buen análisis
¡Saludos! ;)
6 diciembre 2008 a las 23:08
pedazo de juego, y pedazo de guion, lo disfrute en pc ace poco y deseo una seguda parte, mejor guion este juego que muchas pelis de Hollywood
11 diciembre 2008 a las 12:27
Alguien sabe si con el tema de poder instalar los juegos en el disco duro (360),han mejorado los defectillos que tiene o sigue todo igual?
Excelente review,por cierto.
14 diciembre 2008 a las 23:54
@galaad
Los fallos seguirán ahí, porque en la versión de PC, la analizada aquí que es la que tengo, estan también, a pesar de los parches.
Esperemos que Mass Effect 2 solucione todos esos problemas y que el cooperativo dé mucho juego (una razón de peso para hacerse con una 360).