A mi Silent Hill me puso los pelos como escarpias, con aquella maravillosa entrega de PlayStation. Seguramente el efecto que produjo en mi se vió acentuado por ser un juego que salía de la nada, sin apenas información importante, salvo alguna captura de pantalla que no invitaba precisamente al optimismo, el juego llegó en mi casa y me transportó a un mundo terrible con una historia macabra y retorcida que bien necesitaba varias lecturas para ser comprendida, y varios años para ser digerida.

Ahora sale Silent Hill: Shattered Memories. Memorias destrozadas, como reza el título, es un remake de la primera entrega y que viene a definir las reglas de esta nueva entrega: la historia cambia y algunos elementos no son los mismos. La historia principal, supongo, será calcada pero conforme van apareciendo los vídeos parece que en realidad lo único inalterable son los nombres de los protagonistas. En cualquier caso el juego, que sale para Wii, PlayStation 2 y PSP, no es ninguna panacea gráfica y, de hecho, esperábamos un poco más para la versión de Wii, pero aún así pinta como un juego a tener en cuenta este año para la consola de Nintendo.